Vino De Fuego para la Noche de San Juan

Esta noche no es una noche cualquiera. Es la Noche de San Juan, una celebración rodeada de un halo de magia. Es la noche más corta del año. Tiene lugar el solsticio de verano y además podremos ver la ‘Superluna’, un fenómeno que permite ver la luna en el punto más cercano a la tierra y mucho más grande y brillante.

Hoy veremos la luna así de cerca. Foto Quique Dacosta

Fenómeno de la Superluna. Foto Quique Dacosta

Puesto que para nosotros el vino es como practicar un ritual pagano, al igual que lo es esta fiesta -pese a tener   nombre en el santoral- hemos querido dedicar este post a un vino ‘De Fuego’, que tiene mucho que ver con esta corta pero intensa noche.

Son innumerables los actos de la Noche de San Juan que se celebran en torno al fuego y al agua. Entre los más practicados, está el de quemar en la hoguera lo negativo que te ha ocurrido ese año. También está la versión de aquellos que escriben sus deseos en un papel y los queman en la hoguera para que se conviertan en realidad. Una vez desposeídos de lo malo, a medianoche debemos lavarnos la cara (o bañarnos) en el mar a fin de purificar nuestro espíritu y así dejar que entren los buenos augurios.

Esta noche las hogueras de San Juan son las protagonistas

Esta noche las hogueras de San Juan son las protagonistas

Sea cual fuere el ritual que vayas a cumplir esta noche, nosotros te recomendamos, como siempre, hacerlo en buena compañía y, con un buen vino. Nuestra selección es ‘De Fuego’, un vino fácil de beber, del que se puede  disfrutar  casi a diario. Buena relación calidad precio. Hasta cuatro años de guarda…. FELIZ SAN JUAN

NOTA DE CATA:

COLOR: Color picota oscura con ribetes amoratados

AROMA: Fruta negra, fruta del bosque, flores (violeta) mineralidad, golosinas.

SABOR: Redondo, expresivo, envolvente, afrutado, equilibrado, un final largo y bueno

Bodegas Breca

Garnacha de Fuego

Añada: 2011

D.O.Vino de la Tierra de Aragón

100% Garnacha

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Cinco sencillos pasos para catar con los cinco sentidos

La cata de un vino es una experiencia sensorial que hay que disfrutar con los cinco sentidos. Para los que nos iniciamos en este mundo, la recomendación es dejarse llevar por la experiencia desde el principio hasta el fin, olvidándose de denominaciones de origen y etiquetas.

Un buen vino no lo da únicamente su origen, un buen vino se puede tomar en el lugar que menos te lo esperas. Sólo hay que poner los sentidos en cada cata.

Estos cinco pasos te ayudarán a disfrutar de un vino:

  • Notar con el OÍDO los sonidos que se producen al escanciar el vino en la copa, sintiendo ciertos tonos graves al producirlos con un vino de cierto cuerpo.
El vino es música

El vino es música

  • Observar con la VISTA la limpieza del vino y la variedad de tonalidades qeu se ven a través del cristal de la copa. Observar los tonos amarillentos que se forman en la circunferencia de contacto del vino con el cristal,  que ya denota la edad del vino tinto. En los blancos, el amarillo indica vejez y el blanco verdoso juventud.
  • Percibir con el OLFATO los agradables aromas naturales del vino. Imprimir a la copa un movimiento de rotación para que el vino suelte todo su aroma.
  • Reconocer con el GUSTO los sabores propios del vino y su crianza. Tomar un sorbito y esparcirlo por toda la boca, velo del paladar y encías, que se empapen bien las papilas, al tiempo que se absorbe un poco de aire con la boca abierta. El conjunto de olores y sabores recibe el nombre de buqué.
  • Notar al contacto con la lengua y el paladar, la suavidad y untuosidad, fruto de sus componentes glicéridos, pero sobre todo, tener el suficiente TACTO para ejecutar los pasos anteriores, recreándose y deleitándose con sonidos, colores, aromas y sabores, sin pasarse en las acciones, a fin de conservar los cinco sentidos y poder seguir disfrutando del vino.

La próxima vez que tengas que enfrentarte a un vino no te olvides de hacer este sencillo ejercicio…

Y si no, siempre nos quedará el pilates.

Yo, como el vino ‘De puta madre’… ¿y tu?

La primera vez que escuché el nombre de este vino podía afirmar, sin lugar a dudas, (y perdón por la expresión) que me encontraba De Puta Madre.

Tenía todo lo que se podía esperar de la vida. Una pareja que me quería (o eso creía yo) y una profesión que amaba, aunque apenas me dejaba tiempo libre para disfrutar de otras muchas cosas.

La felicidad inundaba mi vida

La felicidad inundaba mi vida

Por eso, el día que se desmoronó todo lo que había construido a mi alrededor me encontré perdida y sin rumbo. Mi pareja decidió abandonarme poco después de que la crisis acabara con el trabajo al que yo le había dedicado tanto tiempo y esfuerzo. La otra parte del tiempo se lo llevó aquella infructuosa relación de 15 años,  que acabó en cuernos, al cruzarse en nuestro camino una camarera despampanante y mucho más joven.

Todo aquello rebajó mi autoestima hasta niveles bajos, bajísimos. Me compadecía de mi mala suerte y lloraba por las esquinas. Nada ni nadie lograban aliviar mi desconsuelo.

Pasó un día, otro día y otro día más…

Siempre había querido tener una mascota, así que adopté una gata callejera que rondaba la puerta de mi nueva casa y maullaba a diario reclamando comida y caricias. Como en la película Desayuno con diamantes, el felino se convirtió en mi fiel compañero de viaje. Ya tenía a alguien, más indefenso que yo, de quien preocuparme.

Día a día fui descubriendo aficiones ocultas para las que antes jamás tenía tiempo: tocar la guitarra, bailar, la jardinería, escribir…

Empecé a disfrutar de las cosas insignificantes que me daban pequeños momentos de placer: Darme un baño de dos horas, escuchar música antes de dormir, llorar de emoción con una buena peli, oír el ronroneo de mi nueva ‘amiga’ mientras la acariciaba…

Y así fue como poco a poco el invierno dio paso a la primavera y el sol volvió a brillar. Dejé atrás el dolor y el sufrimiento y me quedé con las cosas buenas vividas hasta el momento. Entedí que mi existencia era la suma de ambas. Si no, no hubiera sido mi vida.

El invierno dio paso a la primavera

El invierno dio paso a la primavera

Hoy aplico lo que es mi principal máxima (y lema de este blog): “La vida no se vive por los momentos que respiras, sino por aquellos que te dejan sin aliento”.  Hoy puedo decir que he olvidado mis rencores, he vencido mis miedos y el dolor es sólo un vago recuerdo del pasado. Por eso, el día que pase otro tren volveré a subirme a él ligera de equipaje.

NOTA DE CATA:

  • Un blanco Verdejo de Rueda. 2006. Bodega Francois Lurton.
  • Semi seco, dos años en roble nuevo francés. algo denso de fluidez, limpio, color amarillo oro y de ribetes dorado-ambarinos.
  • Aromas especiados, tostados sutiles, notas de almendras y frutos secos, higos y final de miel-polen. En la boca un vino diferente.
  • Precio 17,80 €

Maridaje con cocina saharaui entre los fogones de la Sociedad Gaztelubide

La legendiaria Sociedad Gaztelubide de San Sebastián se convirtió en el escenario de una actividad multicultural que, ante todo, nos dejó a todos los que participamos en ella un muy buen sabor de boca. Enmarcado en la actividad ‘Romepeolas’, estuvo organizada con motivo de la capitalidad europea de la Cultura 2016. Varios escenarios gastronómicos de la ciudad fueron elegidos para conocer otras culturas. Y qué mejor manera que hacerlo que a través de su gastronomía.

Mujeres saharauis preparan la comida en la Sociedad Gaztelubide

Mujeres saharauis preparan la comida en la Sociedad Gaztelubide

En Gaztelubide, las artífices de la opípara comida para más de una treintena de comensales fueron mujeres saharauis que se apoderaron de los fogones de la legendaria Sociedad (en la que tradicionalmente las mujeres tienen prohibida la entrada a la cocina) para mostrarnos la auténtica receta de su delicioso cous cous. Allí estábamos, una decena de donostiarras aprendiendo paso a paso a elaborar este típico plato de los países árabes.

Gaztelubide

Foto de los participantes en el Taller de Gaztelubide

Y durante toda la mañana anotamos y participamos activamente de la receta más tradicional, siguiendo las indicaciones magistrales de ‘Jendo’, nuestra Master Chef particular. Mientras tanto, Joseba, socio de Gaztelubide y coordinador del evento, se encargaba de echar una mano en todo lo que hacía falta… Cacerolas, ingredientes, vajilla y, como no, de elegir y servir el vino.

La vajilla lleva grabada la inscripción de Gaztelubide

La vajilla lleva grabada la inscripción de Gaztelubide

¿Y qué marida con un cous cous de verduras? La elección no era sencilla para una comida tan inusual…

Un Gorrebusto Tempranillo 2011, de la bodega Torre San Millán, perteneciente a la Rioja Alavesa y definido como “agradable de tomar y compartir”.

El vino escogido para la ocasión fue un tempranillo joven, Gorrebusto

El vino escogido para la ocasión fue un tempranillo joven, Gorrebusto

Y así fue. La jornada gastronómica se convirtió en un intercambio de experiencias, donde todos aprendimos. Y no sólo de gastronomía. Aprendimos que las saharauis tienen un carácter amable, paciente y pausado. Que tienen más conocimiento de nuestra cultura que nosotros de la suya. Descubrimos también que las segundas generaciones (hijos nacidos en nuestro país) son capaces de aprender cinco idiomas (saharaui, euskera, castellano, inglés y francés) e integrarse sintiendo orgullo por pertenecer a ambas culturas. Asimismo, hacen gala de su buena educación y respeto hacia sus padres. Como a cualquier niño de su edad les gusta jugar al fútbol y alguno incluso lo hace tan bien, que está siendo ojeado por la Real Sociedad…. En definitiva, aprendimos muchas más cosas que la receta gastronómica del cous cous.

Elaboración del cous cous al estilo tradicional

Elaboración del cous cous al estilo tradicional

Salsa de Cous Cous

Salsa de Cous Cous

Cazuela de verduras

La preparación de los ingredientes para el cous cous

El Rompeolas fue la actividad que unió culturas que nos resultan lejanas, pero que conviven entre nosotros y de las que apenas conocemos nada. Viven entre nosotros, sus hijos van a las escuelas con los nuestros, compartimos territorio y espacios, sin embargo, apenas nos asomamos a observar cuál es la realidad de estas familias que viven a miles de kilómetros de su país, en su mayoría obligados por la situación política del país, sometidos a vivir en campos de refugiados por la Monarquía dictatorial marroquí.

Las 'maestras' de la cocina saharaiu

Las ‘maestras’ de la cocina saharaiu

NOTAS DE CATA:

Gorrebusto:

  • Tempranillo 90 %, mazuelo 5% y viura 5%.
  • Elaboración: Despalillado, 7 días de fermentación más 5 días de maceración con control de temperatura.
  • Cata: Rojo picota de intensidad media, aroma floral y frutas rojas (fresa, frambuesa).
  • Pleno en boca y franco. Sin aristas, dulzor en boca, equilibrado.

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